Pablo García Celada | NIDOS DE BARRO Y AMOR | Indice | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | FUENTES DE CRISTAL | Indice | b | c | d | e | f | g | h | i | Inicio
 
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MADRE ANCIANITA ¡BLANCA!

Madre ancianita, ¡blanca!
dorado sol de otro tiempo,
en que la niñez pasabas
trabajando en nuestro pueblo.

Cuando de niña te mandaban
los que tenían más dinero
a lavar en el arroyo,
durante el gélido invierno,

la ruda ropa de pana
de algún hacendado labriego.
En una edad temprana
y sólo por el sustento.

Y cuando tú regresabas,
hecho una herida tu cuerpo,
había quien exclamaba,
entre estupor y silencio:

¡Juanita es la más maja
que hoy existe en el pueblo!
Y eran como unas migajas
¡que caldeaban tu cuerpo!

Han pasado muchos años.
Yo lo sé por el abuelo.
Quiero sepas que te amo,
y me oigas desde el Cielo.






 
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