Pablo García Celada | NIDOS DE BARRO Y AMOR | Indice | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | FUENTES DE CRISTAL | Indice | b | c | d | e | f | g | h | i | Inicio
 
f
 
 
*


pág. f
 
GOLONDRINA

A tí, golondrina errante,
que vuelas a ras del suelo,
con gala de diamante
y respetuoso vuelo.

Mi pluma quiere cantarte,
pues fuiste al Dios bueno
lo que el amor al amante,
o cual estrella es al Cielo.

Y posándote en la Cruz,
al Dios que moría allí
con tu amor le diste luz,
reduciendo su sufrir.

Mientras nosotros le matábamos
coronándole de espinas,
tú posabas a su lado
arrancándole las más dañinas.

Golondrina, negro manto,
luz de aurora reclinada,
que a Dios quisiste tanto
sin esperar regia paga.

¿Verdad que es triste vivir
esta vida feneciendo,
si llegamos a morir
apartados del Dios bueno?

Si de corona de espinas,
de un rosal caduco y viejo,
hizo amor la golondrina,
fué cual dando este consejo:

no maltrates más a Dios,
coronándole de espinas.
Obra siempre con amor
¡cual la humilde golondrina!